El otro día estaba yo de mal pensado, después de comprar un celular nuevo, muy chingón y muy barato. Mi primer pensamiento fue que el celular había sido hurtado de otra persona y a eso respondía el precio tan inferior al del inflado mercado de telcel. Resulta que el celular no era de Roberto, sino un ventajoso extravío para el inescrupuloso taxista que me lo vendió. Me sentí medio pinche al principio por alimentar una de las tantas fallas de conducta social que tenemos los mexicanos, pero bueno el punto de acá no es describir los errores sociales y morales de la cultura latinoamericana, ni mis maricas sentimientos de culpabilidad hipócrita por continuar y darle vida al circulo vicioso, lo que vino después es lo sustancial.
Una vez que logré silenciar a mi conciencia y sentirme culeco por mi nueva adquisición y andar de presumido, me dispuse a utilizar mi celular; enorme fue la sorpresa que tuve al darme cuenta que el pinche celular me limitaba los mensajes si se me ocurría poner acentos. Cualquier persona que haya enviado un mensaje vía celular sabe que está limitado a 160 caracteres o algo así; total que la onda era de que cuando intentaba escribir un mensaje y yo de correcto, le ponía acentos, me quitaba automáticamente 80 caracteres. Mamadas de la vida, yo tanto que me esforcé por aprender a poner acentos así como que chingón, y todavía ni siquiera lo hago perfecto porque se me apendeja de vez en vez, para que venga este teléfono mamón a decirme que no puedo escribir bien o me jodo con poquitas palabras.
Este asunto me recordó cuando se corrió el rumor que por los códigos de Internet y su incompatibilidad con el español, serían suprimidos, al menos en este territorio virtual, todos los acentos de nuestro vocabulario, muchas personas que no saben ni escribir bien su propio y idioma y piensan que hablar inglés es más Chic, se sintieron alegres de no tener que preocuparse más por cuidarse en escribir bien un idioma que ellos juzgaban como naco. Afortunadamente no pasó esta conspiración contra nuestra cultura, porque desde mi punto de vista, el español es la mejor herencia que nos dejó la conquista de los reino ibéricos, después de la religión católica, no sé que haríamos sin la Virgencita de Guadalupe y el Niñito Dios (aclaro que es broma, para que nadie se me alebreste); y su buen uso debería ser prioridad entre todos los hispanohablantes, sin embargo nos falta orgullo ¿Cómo diablos va a funcionar una cultura donde los jovenes quieren ser gringos y los viejos europeos?
Pero bueno, otra idea que me viene a la mente en la misma tónica de la tecnología y la incapacidad de aplicarla de buenas maneras es la limitación de 160 caracteres. Al estar limitado el mensaje que se requiere se deberían desarrollar habilidades para ser más sintético, concentrar el mensaje en pocas palabras, pero se malentiende a pocos caracteres, q' no es una palabra y xk es una significación de nada, otra prueba no superada por nosotros, en lugar de pensar más ágil se atenta contra nuestro idioma. Igual y sueno bien pinche quisquilloso y mamón, o lo que quieran pero si en cosas tan pendejas como estás no somos capaces de emplear con congruencia nuestras propias palabras, demuestra que somos una cultura de mochos, de palabras y de pensamiento. Para cambiar las cosas debemos, por lo menos, hablar el mismo idioma. Ah sí, y tampoco comprar cosas robadas y eso, porque dime si no te emputarías si te roban algo.
Ulises SIlva
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